Ganaderos de la entidad Monte Curota encerraron unos 400 caballos en el Curro das Cañizadas de A Pobra Los mazaricanos despidieron la Festa de A Fervenza con mucho ambiente
11 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ay rituales ancestrales que, lejos de pasar de moda con el discurrir del tiempo, se están convirtiendo en citas ineludibles en el calendario festivo de la comarca. Es el caso del Curro Antiguo das Cañizadas que, con más de veinte años de historia, es el más ancestral de los celebrados en Barbanza. La parroquia pobrense de Postmarcos sirvió de escenario el pasado domingo a la rapa de más de cuatrocientas bestas. Una docena de ganaderos se las apañaron como pudieron para, desde primeras horas de la mañana capturar y cortar la libertad de los caballos mostrencos. Siguiendo con el protocolo, los hombres procedieron a cambiar el corte de pelo de las bestias y a marcarlas de por vida a fuego vivo. Con tanto trajín, no fue de extrañar que los 120 kilos de carne de potro que se sirvieron gratuitamente en la cantina de la organización, la Asociación de Ganaderos Monte Curota, fueran consumidos por el público en una hora. Por su parte, los mazaricanos no tuvieron más remedio que despedir el domingo la tradicional Festa da Fervenza. Y lo hicieron por todo lo alto. Unas diez mil personas se dieron cita en la jornada de clausura, en la que se repartieron más de dos mil raciones de carne. Una vez hecha la digestión, numerosos asistentes tomaron parte en actividades populares, como fueron las carreras de sacos o las competiciones ecuestres. Romerías en Boiro Las altas temperaturas acompañaron a los barbanzanos que optaron por disfrutar de la jornada dominical participando en las romerías de Neixón o en la de San Lourenzo. Los primeros se resguardaron bajo la sombra de los frondosos árboles que hay en las inmediaciones del castro de Neixón para degustar una tradicional sardiñada y mejillonada gratuita. Varios grupos de gaitas y danzas tradicionales fueron los encargados de amenizar la fiesta. Churrasco y empanadas fueron algunos de los platos fuertes del menú que saborearon numerosas familias en el merendero de San Lourenzo. La actividad la organizó el Concello boirense.