Estreno del «incómodo» sillón

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

BARBANZA

Crónica | Xosé Deira vivió su primer día como alcalde de Boiro El líder nacionalista se enfrentó ayer al ajetreo que supone ponerse al frente de un concello. Lo hizo entrando en contacto con los empleados y con su despacho

16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?unque decidió cambiar su despacho en el Instituto Praia Barraña por otro con vistas a la plaza de Galicia, Xosé Deira todavía alternó ayer las funciones de regidor y director. Lo hizo desde la casa consistorial, adonde llegó cuando el reloj todavía no marcaba las ocho de la mañana. Una vez allí pudo comprobar la «incomodidad» que supone hacer uso del sillón de la alcaldía: «Non o califico así porque non me guste, senón polo que implica estar sentado aquí», explicó. Y para sentirse más cómodo, el nuevo regidor boirense no dudó en hacer algún que otro cambio en su despacho. De hecho, parte de su mesa pasó a estar ocupada por un ordenador y, misteriosamente, ya que Deira dijo no haberla tocado, una fotografía del Rey miraba ayer hacia la pared. Pero las modificaciones en la decoración continuarán en los próximos días, ya que el alcalde boirense quiere tener a la vista a Castelao y Alexandre Bóveda, y también echa en falta un jarrón con flores. Fue un par de horas después de probar el sillón, y tras acudir con el socialista Juan Jesús Ares y el independiente Manuel Velo a saludar a los empleados municipales, cuando el cargo de alcalde empezó a pesar sobre sus hombros. Firmó por vez primera documentos como regidor -varios certificados de empadronamiento- y recibió a los primeros ciudadanos que acudieron a transmitirle sus problemas. Según reconoció, éste fue el momento más estresante de su estreno como regidor, ya que de las veinte personas que comparecieron en el Concello, sólo pudo atender a tres. Y es que, para que los trámites y actividades que están en marcha no sufran una paralización, Deira mantuvo reuniones con varios concejales con el fin de organizar el trabajo a realizar. También tuvo un encuentro con los técnicos de Intervención y Tesorería, que lo pusieron al día sobre ambos departamentos. El alcalde boirense alternó todos estos cometidos, que lo mantuvieron ocupado hasta pasadas las tres de la tarde, con las numerosas llamadas de felicitación que recibió. Pero su primera jornada no acabó en el turno de mañana, sino que por la tarde regresó a su ya lugar de trabajo para seguir escuchando los problemas de los vecinos.