Reportaje Más de un siglo de historia rodea al establecimiento ribeirense Sanmamed, un negocio familiar cuya data de aparición es anterior al Colegio de Farmacéuticos de A Coruña
13 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Levantar una farmacia era uno de los sueños del barbanzano Juan Fernández de Sanmamed Astray, que consiguió hacerlo realidad al filo de que el siglo diecinueve expirase. Hoy en día, 104 después, su ambición sigue viva a través de sus nietos en la calle General Franco de Ribeira. Sanmamed es la farmacia familiar con más antigüedad de la localidad ribeirense. Su aparición se registra antes de la constitución del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña. «Mi abuelo abrió la botica en 1899, en la calle Duchana de A Pobra do Caramiñal, pero diez años después se trasladó definitivamante a Ribeira» recuerda el nieto del fundador y actual dueño del establecimiento, Juan Fernández de Sanmamed Sampedro. Él, junto con su hermana Elena Fernández de Sanmamed, conforman la tercera generación de la saga familiar que asume la dirección del negocio. Continuas permutas En más de un siglo de historia, son muchos los cambios que Sanmamed ha experimentado. «De estar una persona sola al frente de toda la botica, hemos pasado a tener en estos momentos una plantilla de trece trabajadores, de los cuales ocho somos farmacéuticos», explica Juan Fernández. La ubicación de la farmacia dentro de la ciudad ribeirense también ha estado en continua mudanza y, según afirma el gerente del establecimiento sanitario, «nos desplazaremos a otro local en cuanto podamos, aquí tenemos muchos problemas de espacio». La antigüedad de la farmacia ha ido forjando con el tiempo una amplia clientela fija. «Son usuarios de muchos años, que ya fueron atendidos por mi padre y antes por mi abuelo» relata el dueño de Sanmamed. Asimismo, explica que todavía son muchas las compradoras de toda la vida que demandan ser atendidas por una auxiliar en particular, «cuando yo empecé la gente no quería que les sirviera yo, preferían a Tinuca, que es la asistente con más antigüedad que trabaja actualmente en la botica de Sanmamed». Deme algo para... La relación con el cliente es, según Juan Fernández, de vital importancia para los farmacéuticos, «sobre todo en un pueblo en el que el número de habitantes es muy limitado». Aunque destaca que «los compradores creen que aquí lo podemos curar todo» asegura: «Siempre que consideramos que es algo serio, les remitimos al médico. Es nuestra obligación». Las preguntas sobre cosmética y los problemas dermatológicos son las consultas más frecuentes de los usuarios del negocio ribeirense. El gerente de Sanmamed concluye que se debería tener más en consideración el papel que juegan las farmacias. «Es el único sitio donde te atiende un especialista en salud sin cobrarte. Constituyen el primer escalón del sistema nacional de salud», asegura Juan Fernández.