LA LLAVE
21 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.POR EL aspecto que van adquiriendo algunas poblaciones, se diría que en Barbanza se espera la llegada de alguien importante. Ya saben que cuando una casa se prepara para una visita, por lo general se sacan del cajón los manteles de puntilla de Camariñas, se extrae la grasa de los muebles de la cocina con lija del ocho, se pule el suelo con reparador y hasta los miembros de la familia se someten a un baño más a fondo, no vaya a ser que el sobaquillo tire por los suelos el pulcro continente. Pues así, de esta guisa, se están preparando por toda la comarca para la visita de don voto, ese que, en el peor de los casos, se acerca por aquí cada cuatro años. No caeré en la tentación de utilizar el tópico aquel que dice que no estaría mal que hubiese elecciones cada año. No, qué va. Pediría un poco más de responsabilidad porque este tipo de obras, por lo general, acaban teniendo el defecto de las prisas.