Los cerqueros de la comarca, que en la actualidad participan en la costera de la anchoa en el Cantábrico no han podido salir a faenar en el día de ayer, debido al fuerte temporal que reinaba en la zona. Esta semana es crucial para la flota gallega. Si la pesca continúa como hasta ahora, las embarcaciones pondrán proa hacia Galicia por la falta de capturas. La mayoría de los armadores que se encuentran en el País Vasco están muy desilusionados con la actual costera del bocarte. Desde que comenzaron a trabajar en aguas francesas, a mediados del mes pasado, la pesca fue bajando. Últimamente sacaba unas pocas cajas diarias como fruto de una dura jornada laboral. En los próximos días decidirán si continúan su estancia en el norte o regresan a la plataforma gallega, donde, al parecer, está entrando bastante sardina. El colectivo pasa unos dos meses pescando anchoa, desde abril hasta junio, para regresar poco antes de San Juan. Este año tienen previsto adelantar su arribada porque apenas sacan para gastos.