LA LLAVE
30 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EL TÉRMINO alarma social ha sido muy recurrido en los últimos tiempos para justificar que una persona ingrese en prisión y no se le conceda ningún privilegio. A veces, incluso atentando contra uno de los principios más básicos, como es el de la reinserción. Al hilo de la detención de los cuatro Fanchos y la reacción vecinal, uno se pregunta a qué se refieren cuando hablan de alarma social. ¿No es alarma social que los residentes en un barrio vivan atemorizados por una familia que acumula una larga lista de antecedentes? ¿No es alarma social que los padres con hijos drogadictos vean en la calle a quiénes han llevado a sus descendientes a la ruína moral? ¿No se produce alarma social cuando caen detenidos delincuentes y narcotraficantes y salen por las puertas de los juzgados antes que las fuerzas del orden? Por lo visto, los juzgados no sólo no están preparados para los juicios rápidos...