LA LLAVE
29 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SI ESTÁ usted en su bar habitual y ve entrar a una persona saludando a todo el que se mueve, pero no recuerda haberla visto antes allí, ese es un candidato. Si entra en un establecimiento y observa a un tipo con sonrisa de oreja a oreja, gesto amistoso y amabilidad fuera de costumbre, está usted ante un candidato. Si va por la calle y le llama la atención alguien que, en actitud de arregla mundos, habla sobre la acera a un grupo de vecinos que han tenido algún problemilla últimamente, se trata sin duda de un candidato. Si se encuentra deprimido porque algo le ha salido mal y se acerca un individuo con la solución en la boca, no crea que es Dios, es un candidato. Si circula en su coche y llega a una rotonda en la que tiene preferencia el vehículo que está dentro y de repente se detiene para cederle el paso, métase, pero recuerde, es un candidato... No se preocupe, todo acabará el 26-M... Ya verá.