LA LLAVE
24 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SI SE fijan en el gráfico de la página de al lado descubrirán que el voto emigrante puede decidir más de una alcaldía. Hasta ahora, pocos candidatos se habían preocupado de los vecinos que trabajan en el exterior. Haga un cálculo y descubrirá los motivos por los que algunas formaciones han enviado emisarios al extranjero: el «precio» de un concejal en Boiro se sitúa en torno a los 550 sufragios, cantidad que sube de los 700 en Ribeira y que baja a índices surrealistas en Outes, por ejemplo, que es el municipio con más ausentes. Sepan, en todo caso, que ninguna formación política tendrá fácil obtener votos de la emigración, y no porque nuestros paisanos no deseen participar en los comicios, sino porque el proceso es tan complicado que disuade a cualquiera de meterse en el embolado. Sugiero a los candidatos que faciliten el proceso creando trabajo para que regresen los emigrantes...