El chapapote más difícil

| MONCHO ARES |

BARBANZA

NO CABE duda de que la labor de lucha contra el chapapote realizada en las costas de Galicia ha sido (es) ejemplar y puede que única, aunque menos de lo que merecía una marea negra sin precedentes en Europa. Sin embargo queda ahora por combatir el chapapote más difícil, que es el efecto que la tragedia ha tenido en el exterior, de tal forma que hoy puede considerarse una moda acudir a este rincón peninsular, pero el mañana es incierto. Con ocasión de un viaje reciente, he podido pulsar opiniones en diversos puntos del norte de España. Muchos piensan que este verano ya no se podrá acudir a las playas, y por más que le insistan de que el verdadero problema está ahora en las rocas y de que se trabaja a destajo para el que verano sea azul, en lugar de negro, insisten en consolar al informador y lamentarse por el marisco y el pescado perdidos. Cambiar esta imagen va a ser complicado.