LA LLAVE
08 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.MUY POCAS veces se aprecia tan clara la injusticia, al hablar de infracciones urbanísticas, como en el caso que puede leerse en la página tres de esta edición. Dirán, y con razón, que de injusticia nada, porque se ha aplicado una sentencia. Pues aún así, insisto en lo injusto del suceso, porque por encima de lo que llaman ley debe imperar la lógica, y muchas veces ésta no anda por los pasillos de los juzgados. Una mujer actúa de buena fé cediendo terreno para ampliar un vial, y esa fue su condena, actuar de buena fé, y más aún en tiempos en los que triunfa el pillo. Uno no se explica cómo se puede hacer la vista gorda con algunos y aplicar el reglamento con otros. Menos mal que el propio Concello ha paliado en parte el atropello. Coincide con que la obra de teatro que cerró el ciclo de Noia fue una tragedia resultante de un abuso urbanístico. Puede que del caso de A Pobra se haga una comedia.