?a diferencia entre las cifras que aprueba cada ayuntamiento y las del IGE radican en la gestión de las bajas de personas propuestas por este último organismo. La renovación padronal de mayo de 1996 fue la última que se realizó por el procedimiento de puerta a puerta, a través de agentes censales, pero en la actualidad se lleva una gestión continua del padrón municipal a través de comunicaciones entre los distintos ayuntamientos. Esta última actualización de habitantes provocó que muchos concellos abultasen en exceso sus cifras. El posterior contraste por el Instituto Nacional de Estadística provocó que se generasen numerosas duplicidades que debían ser gestionadas por cada concello.Mientras que para estadística las bajas que se comunican a cada ayuntamiento ya están descontadas del total anual, muchas entidades aún están gestionándolas para saber si procede o no repercutirlas. De ahí las diferencias existentes, a veces de cientos de habitantes.