«He de guardar una reputación»

Abdón Dorca RIBEIRA

BARBANZA

El gerente del establecimiento Torre de Xunqueiras de A Pobra antecede la calidad de los productos de la tierra, aun más caros y escasos, a los foráneos: todo por sus clientes

19 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Tocante a marisco, Juan Manuel Vila González, gerente del restaurante Torre de Xunqueiras de A Pobra, dice que se agarra a lo que hay, pero siempre que sea gallego. Sostiene que su local ha de guardar una reputación, y que por eso él antecede los productos de estas rías -aun cuando sean caros y difíciles de obtener- que unos mariscos foráneos ahora muy accesibles, pero de una calidad dudosa. Para él, el principal problema derivado del Prestige son los precios de las diferentes especies: «Por estas fechas, las centollas no deberían estar a más de 20 euros, y cuestan entre 25 y 30», explica. Eso sí, las de ayer las ha podido comprar en la lonja de Ribeira. «Y si no hay, me voy a A Coruña, y si tampoco, pues a otra parte», dice.Más difíciles de obtener son los percebes, pero de la posibilidad de recurrir a su homónima marroquí no quiere ni oír hablar. En cuanto de la almeja italiana, otro recurso bastante utilizado en las cocinas barbanzanas, explica que «es flaca, sin cuerpo: no vale la pena».Sí tuvo que recurrir a la centolla escocesa, porque Galicia adolece de una escasez preocupante en cuanto a esta especie. Ahora bien, su falta no hay que anotarla a la lista de deudas del petrolero, pues éste es un problema que ya antes padecían los restaurantes de la tierra.Hay especies gallegas que no es posible conseguir. Ni antes ni ahora. Por ejemplo, la langosta. «Casi todo lo que se vende por aquí es congelado -dice-: procede de Cuba, de Inglaterra, de todo por ahí». En consecuencia, él prefiere no incluirla en la carta.