El Concello de Muros decidió en 1991 continuar el paseo marítimo de la villa hasta O Pozo do Cachón. Por aquel entonces se elaboró un proyecto de recuperación medioambiental, dotación de áreas recreativas y espacios deportivos, que fue aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente, aunque nunca se consiguió financiación para iniciar la obra. En el año 2000, la nueva corporación municipal intentó ejecutar la obra, pero se encontró con la imposición del Gobierno estatal, que prohibía la ocupación de zonas costeras para construir paseos marítimos. La Demarcación de Costas en Galicia aconsejó la redacción de un nuevo proyecto menos ambicioso para urbanizar la zona. Aprobación La corporación muradana acordó en el 2002, con la oposición del BNG, aprobar un proyecto de recuperación ambiental en la avenida de A Porteliña, aunque la obra no satisfacía a todos los grupos políticos.