«Nunca llegué a saber si el Rey probó mi empanada»

Modesto del Río PORTO DO SON

BARBANZA

La noiesa afirma que sólo le han ganado en un concurso en una ocasión, en la que su hijo participó con una empanada elaborada por ella misma

02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Angelita es una de las noiesas más conocidas. A sus 82 años, sigue conservando la alegría de vivir de su juventud. Sus empanadas han sido siempre insuperables, por lo que ha ganado todos los concursos a los que se ha presentado. Llegó a haber una época en la que tenía prohibido participar. Su secreto: la cantidad de materia prima. Por otro lado, forma parte de una familia de artistas. Su principal pasión es disfrazarse durante la época de Carnaval. -¿Cómo ha sido su vida? -He hecho tantas cosas... Fui peluquera; cuando pasó la guerra, andábamos al estraperlo. Trabajé en las máquinas de tejer: hacía chaquetas para Santa Lucía. Después, mi hija mayor me cogió el relevo en la peluquería. Empecé a trabajar de muy pequeña. Me crié sin madre y con mi padre trabajando fuera, en el Castromil. No tuve tiempo de ser niña. -¿Y cómo se han hecho tan famosas sus empanadas? -Lo de las empanadas surgió por casualidad. Yo trabajaba en Portosín y vino un cliente de Noia, Antonio Tello, que era practicante y me dijo: «Aquí no hay quien haga una buena empanada», y yo le contesté: «Pues la que comió ayer la hice yo». Desde entonces, mis empanadas empezaron a coger fama, hasta ahora. -¿Cuál es su secreto para hacer siempre las mejores empanadas? -El secreto es que hay que echarle lo que hace falta. No se pueden escatimar los ingredientes: si la empanada es de raxo tiene que tener bastante raxo. Y también hay que hacer una buena masa a mano. Yo misma hago la masa de maíz. -Usted ha ganado muchos premios con sus viandas, ¿no es cierto? -Sí. Gané muchos concursos en Noia. Llegó un momento, siendo concejal Avilés de Taramancos, en el que ya no me dejaron participar. Este año no me llevé el primer premio porque se lo dieron a una que le dejé a mi hijo para que participara. Yo me tuve que conformar con la medalla de plata. Siempre acudo a concursar. Es una vergüenza ver algunas empanadas que se hacen. No hay quien las haga buenas. Las hacen bastante malas para las fiestas. -¿Ha participado en otros certámenes? -Sí. En A Coruña conseguí también un primer premio. -¿Cuáles son los ingredientes más apreciados? -Tenía mucho éxito el raxo, también las zamburiñas, la vieira, los calamares... Hay de todo. Se pueden hacer con cualquier ingrediente, siempre que su cantidad sea la suficiente. No se puede hacer una empanada que sea todo cebolla. -Aparte de las empanadas, ¿es también especialista en otros platos? -Yo sé cocinar bien. Mi hijo y mi nuera tienen un restaurante. Ella dice que aprendió de mí, pero ahora ya sabe hacer maravillas que yo sería incapaz. -A usted, hace unos años, el Concello de Noia le concedió un premio. -Sí, el premio a la mujer trabajadora. Fui a la televisión. Vinieron de Madrid la primera vez, cuando aún no había centro territorial en Santiago, hace ya más de veinte años. Y también salí en Desde Galicia para el mundo. -Entonces, su fama ya es internacional. -A mí ya me conoce todo el mundo. -Habrá hecho empanadas para gente famosa. -En una ocasión, que el Rey vino de visita a Noia, le hice una para él y su tropa. Nunca llegué a saber si el Rey probó mi empanada. Me dijeron que no, porque había tomado tanto marisco que no le había quedado apetito para comer la empanada. Pero parece que la tropa sí dio buena cuenta de ella. -¿No viene también gente de fuera a interesarse por sus especialidades? -En verano hay gente forastera que siempre viene aquí. Todo el mundo me conoce, y más por las empanadas. -Otro de los aspectos que destacan de su personalidad es su afición a disfrazarse en carnavales. -El Carnaval es muy importante. Aún hace dos años que me disfracé. Tengo varias fotos... Me gusta mucho disfrazarme. Cada año de una cosa diferente. -Usted tiene un montón de prendas carnavalescas guardadas. -Habrá unas 400. Se las alquilo a la gente. Lo que pasa es que tengo tantos disfraces, que a veces no me los devuelven y no me doy cuenta, me olvido de los que se llevaron. Otras veces, no llegan en buenas condiciones. -Tengo entendido que en su familia son todos unos artistas. Me había dicho que por la parte de su marido eran buenos cantantes. -Es verdad que somos unos artistas. De hecho, mi hijo Gonzalo le llama a su bar El rincón del artista . -¿Tiene pensado seguir elaborando sus empanadas mucho tiempo? -De momento me encuentro bien, a pesar de los achaques de la edad. Yo amaso las empanadas como si nada. No me canso de comerlas. Y eso que soy modista. -Después de hacer tantas empanadas y confeccionar disfraces, ¿le queda tiempo libre para algo más? -Normalmente, no. Sólo salgo para ir a misa de vez en cuando. En verano, aprovecho para ir a la playa. El resto del tiempo, siempre tengo algo que hacer, así que no me queda nada de ocio.