Las circunstancias de la vida han obligado a la rianxeira Eva Rubio a desempeñar infinidad de trabajos, entre ellos el de extraer marisco en los arenales de la ría
10 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Lleva unos seis años trabajando de mariscadora en los fértiles arenales de la ría de Arousa. Ahora, la rianxeira Eva Rubio sufre un problema de espalda que le obliga a dejar la extracción y a montar una zapatería, proyecto con el que está muy ilusionada, como le sucede con todos los desafíos que se le presentan en la vida. -¿Es la primera vez que monta una tienda? -No. Ya hace unos doce años tenía una tienda de lanas, pero tuve que dejarla porque un hijo mío sufrió una grave enfermedad. Entonces me dediqué a mariscar. Ahora voy a tener que volver a montar un negocio, porque estoy mal de la espalda y no puedo seguir haciendo esfuerzos. -¿Se ha preparado para volver a ser tendera? -Sí. Estoy haciendo un curso de informática. Hoy en día es imprescindible para tener un comercio. Me gusta mucho. Nunca me imaginé que pudiera llegar a aprender algo de esto, pero todo es meterse. -¿Qué le parecen las nuevas tecnologías? -Es algo que no tiene fin. En informática, cuanto más sabes más te queda por aprender. -¿Ha tenido otras ocupaciones a lo largo de su vida? -La mayor parte del tiempo he sido ama de casa. En seis años tuve cuatro hijos, así que me tuve que ocupar de ellos durante mucho tiempo. Fue mi primer trabajo. Hasta ahora he estado más liberada, pero ahora me vuelve a tocar cuidar de mis dos nietos. -¿Es como una vuelta a sus anteriores labores? -No, tampoco es lo mismo. A los hijos les tienes que dedicar las 24 horas del día, mientras que los nietos sólo ocupan una parte de tu tiempo. Es completamente distinto. -En esta vida usted habrá hecho de todo. -Sí, ya tengo experiencia en muchas actividades. Los años pasan y acabas haciendo de todo, pero lo que nunca imaginé es que llegaría a ser presidenta de una comisión de fiestas. El año pasado nos juntamos cinco amigas y decidimos organizar los festejos de la Virgen del Carmen, que estaban decayendo. -¿Cuál es su objetivo al frente de la comisión? -Trabajamos muy duramente para que los festejos sean mejores cada año. El secreto está en aumentar el número de socios, que aportan una cuota fija. El primer año sólo tuvimos 3,4 millones de pesetas; éste superamos los 5 y tres jornadas festivas, que antes eran dos. Para el año vamos a mantener los tres días pero con mayor presupuesto y mejores atracciones. -¿Le cuesta trabajo compaginar tantas actividades? - No. Además, ya se sabe que las mujeres trabajamos más que los hombres y podemos afrontar mejor el ejercer varias labores a un tiempo.