El patrón mayor de A Illa dimite tras un enfrentamiento con los mariscadores

Bea Costa
B. COSTA A ILLA

BARBANZA

VÍTOR MEJUTO

Los trabajadores protestaron airadamente por la gestión del cabildo y pidieron la celebración de elecciones en la cofradía El patrón mayor de A Illa de Arousa, Ventura Rivas, anunció ayer su dimisión irrevocable. Lo hizo minutos después de una tumultuosa reunión con unos trescientos mariscadores en la que se escucharon graves acusaciones contra el cabildo. La tarde anterior había tenido otro encuentro cargado de crispación con las mariscadoras esposas de bateeiros que se han quedado sin el pérmex. Rivas reconoció ayer que ya está «queimado» y que deja el puesto para «vivir tranquilo». Pero su marcha puede que no sea la única. Los mariscadores exigieron ayer la dimisión del resto del cabildo y la convocatoria de elecciones en la cofradía.

20 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ventura Rivas lleva 16 años al frente de la Cofradía de A Illa «pero nunca tiven momentos de tanta tensión». El patrón mayor estaba ayer al mediodía dolido con lo visto y oído de los propios mariscadores. A las doce estaba convocada una reunión con una representación de trabajadores para hablar de las quejas de éstos respecto a la gestión del marisqueo. Pero finalmente fueron unos 300 los que acudieron a la cofradía y, ante la falta de espacio, hubo de trasladarse el acto a la lonja. El encuentro estuvo cargado de tensión y hubo gritos, acusaciones y peticiones de dimisión a los miembros del cabildo. «Nos abasaiaron», afirmaba ayer Ventura Rivas, que fue el primero el tomarles la palabra. «Eu marcho porque teño ganas de vivir tranquilo». Rivas va a convocar a la junta general para comunicarle oficialmente su decisión y, en esta reunión, podrían materializarse más dimisiones ya que alguno de sus compañeros se manifestó ayer en esta misma línea. Los motivos Las protestas que desencadenaron los hechos vividos ayer partieron de un grupo de mariscadores jóvenes que dicen estar «fartos con todo o que está pasando nesta confraría». No están conformes con que los sobrantes del cupo de capturas -4 kilogramos para la almeja- se vuelvan a vender en lonja «porque xa deixamos o 9 por cento para a confraría», explicaban ayer los afectados, y proponen que este marisco se devuelva al mar para sembrar zonas improductivas. Además afirman que algunos de estos excesos de capturas son vendidos después a nombre de terceras personas sin su conocimiento. Se muestran también muy críticos con la gestión del criadero de moluscos hatchery de Quilma ya que da pérdidas y no está cubriendo las necesidades de semilla; en este punto llegaron a solicitar incluso el cierre de las instalaciones. Por último, piden que se despida a parte de los vigilantes porque «non nos fiamos deles», según indicaron.