Creatividad a orillas de la ría

La Voz

BARBANZA

S. BALVÍS

Alumnos del Instituto de Coroso exponen las pinturas y esculturas realizadas durante el curso

14 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

En los trazos de Monet se han inspirado los alumnos del Instituto de Coroso para reproducir cruceiros, dólmenes y otros yacimientos arqueológicos existentes en el área barbanzana. Los alumnos de primer y segundo ciclo de ESO han seguido las pautas del maestro, pero imprimiendo un sello muy personal a sus creaciones, no en vano su profesor de Dibujo y Plástica, Pablo Villanueva Otero, asegura que la gente que vive a orillas de la ría es muy intuitiva, algo que él ha podido apreciar personalmente en sus alumnos. Durante el curso, los chavales se han adentrado en las técnicas del dibujo académico, la pintura, el cómic y la escultura. Ahora, parte de sus obras pueden contemplarse en el centro educativo, una circunstancia que llena de orgullo a los chavales, que ven recompensado su esfuerzo: «Obsérvase que poñen moito celo no traballo, o resultado foi sorprendente e iso é bo». En las instalaciones de la escuela ribeirense construida a pie de ría pueden contemplarse, además de dibujos, pequeñas esculturas de mesa y pared confeccionadas con materiales de reciclaje y espuma de la que se utiliza para la elaboración de adornos florales. Lo que más abundan son los rostros, desde frágiles damiselas de dorados cabellos hasta calaberas. Cada alumno ha modelado desde lo más recóndito de su personalidad. El docente afirma que la exposición permite apreciar el conjunto del trabajo desarrollado durante el curso. Eso sí, lo que puede verse es una pequeña selección de las creaciones que han visto la luz en las aulas desde octubre. Pablo Villanueva Otero ha dado absoluta libertad a sus alumnos, sólo ha marcado las pautas básicas para que dibujos y esculturas guardasen el equilibrio. Después, cada uno se las ha ingeniado como ha querido para dar forma a las más diversas composiciones. La muestra ha causado sorpresa entre la comunidad educativa. Quienes la visitan elogian el talento de los chavales, que no superan los 16 años de edad, y descubren que entre sus compañeros hay auténticos artistas con muchas cosas entre las manos.