Aunque los grupos de gobierno y las fuerzas del orden intentan infundir tranquilidad entre la población, todos coinciden en que en los últimos tiempos se intensificó la vigilancia en las inmediaciones de los centros educativos. «Tiñamos constancia de que había camellos que incluso entraban no recinto do instituto e decidimos aumentar o control», explicaron fuentes de la policía pobrense. El tema incluso se abordó en varios consejos escolares ante las protestas de los padres. También el concejal boirense de Educación, Ramón Rodríguez, apunta que hace ya tiempo que se extremó la vigilancia en los colegios, tanto por problemas relacionados con el trapicheo de drogas como por la peligrosidad del tráfico rodado. En Ribeira, la Policía Nacional realiza cacheos periódicos en la avenida de A Coruña y muchos han dado como resultado incautaciones de hachís, destinado al consumo o a ventas a pequeña escala.