04 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.
Los agentes de la Policía Local de Ribeira utilizaron por primera vez esta semana los cepos adquiridos recientemente para la inmovilización de automóviles. Los profesionales adoptaron esta medida después de que un conductor que acababa de tener un accidente se diese a la fuga. Después de los hechos, los funcionarios vieron al supuesto infractor en un establecimiento hostelero. Los policías decidieron la inmovilización del coche y determinaron que su propietario solamente podría recuperarlo si se sometía a una prueba de alcoholemia, ya que, al parecer, existía riesgo de que no estuviese en condiciones de conducir. El vehículo estuvo retenido en el parque García Bayón durante un día.