Un ejemplo de integración

ANTONIO GONZÁLEZ MILLÁN RIBEIRA

BARBANZA

Fotos cedidas por ANTONIO GONZÁLEZ MILLÁN

Hermógenes Garita se encontró en Pobra una villa próspera cuyas gentes le hacían numerosos encargos La llegada de Hermógenes Garita a Pobra se produce en 1910, si hemos de hacer caso a las dedicatorias escritas en el reverso de varias de sus fotografías. Aquí traslada definitivamente residencia y estudio, donde trabajará sin interrupción hasta el momento de su fallecimiento, ocurrido el 9 de mayo de 1944. Contaba 82 años de edad. En 1915 se establece en una casa de planta baja, todavía existente, de la calle Gasset, 66 -hoy, 68-. Son tiempos en los que al fotógrafo se le reconocen sus méritos y en los que la prosperidad de las gentes se traduce en numerosos encargos, lejos de la competencia vivida en Compostela.

12 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Poco antes, consecuente con una descendencia imposible, el matrimonio había adoptado a una niña de nombre Vicenta Castro Rodríguez, cuya hija es Águeda Martís Castro, vecina de esta localidad. Resulta llamativo, y totalmente significativo de la experiencia fotográfica de Hermógenes Garita, comprobar como coincidiendo con su llegada a la villa de Pobra do Caramiñal acrecienta su interés por los repertorios gráficos. Mejora mecánica Por estos mismos años, se producía una mejora sensible en la capacidad mecánica de reproducción de la fotografía, lo que, unido a la aparición de talleres de impresión más cualificados, da lugar a la salida de las modernas revistas gráficas y, sobre todo, al fenómeno masivo de las tarjetas postales. Ambos productos tenían en común adaptar sus instantáneas a las necesidades de consumo de la fotografía por la burguesía, y adecuar su mensaje a una retórica regionalista que pretende la mitificación y divulgación de los «tipos populares», las costumbres «del país» y las «bellezas de Galicia».