14 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
En el año 1992, el Ayuntamiento de Noia puso a disposición de la Xunta y de los restantes concellos de la comarca barbanzana un piso de su propiedad para que sirviese como hogar de acogida para mujeres víctimas de malos tratos. Para efectuar las reformas precisas en la vivienda, el ejecutivo solicitó una subvención y, al parecer, la ayuda económica concedida fue tan escasa que resultó imposible poner el servicio en funcionamiento. Desde entonces, en la zona se han presentado e, incluso, algunas corporaciones han aprobado, la solicitud de casas tuteladas para la comarca. Sin embargo, estas iniciativas no han fructificado. Por el contrario sí se han extendido las oficinas de información a la mujer.