12 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
Aunque la mayoría de las garzas buscan el refugio del parque natural, el complejo húmero de Corrubedo no es el único lugar en el que pueden encontrarse. En la desembocadura del río Coroño, Fernando Cortizo ha visto cinco ejemplares adultos, así como en Rianxo, O Grove y Vilanova de Arousa. Estos avistamientos se produjeron gracias a la colaboración de personas que conocen el trabajo de investigación que lleva a cabo este veterinario y le avisaron de la existencia de las aves zancudas. El profesional afirma que la ayuda ciudadana también es muy importante para su causa y anima a quienes observen a alguna garza real que no duden en llamar al parque ribeirense para indicar el lugar en el que pueden verse los ejemplares.