El número de matrimonios descendió el año pasado en la comarca barbanzana con respecto al anterior, pero la gran mayoría de las parejas que se atrevieron a dar el gran paso optaron por casarse ante los ojos de Dios, siguiendo la tradición, tal y como sucedía en años anteriores. Según los datos que manejan los registros civiles de los concellos barbanzanos, los matrimonios eclesiásticos siguen ganando por abrumadora mayoría a los civiles. Valga por ejemplo que, en Boiro, de las 84 parejas que se casaron en el 2001, tan sólo siete lo hicieron sin pasar por la iglesia. Una cifra que se repite en Porto do Son, si bien en este último municipio se registraron menos enlaces que en el boirense, con 53 en total. Muy pocos matrimonios civiles hubo también en Mazaricos, donde sólo se contabilizaron tres de este tipo, de los 22 totales.