En la parte posterior del complejo de Lousame, la empresa Fomento de Construcciones y Contratas habilitó una zona, de una hectárea aproximada de superficie, que hará las veces de vertedero en el que se almacenarán todos los residuos orgánicos compactados que rechace el proceso de elaboración de compost. En estos momentos, ultiman los trabajos de impermeabilización de ese espacio. Una vez lleno, la mancomunidad lo sellará y pondrá en activo como depósito otro espacio de idénticas dimensiones. Los regidores Ramón Quintáns y José Luis García y la concejala María Rey recorrieron ayer todo el recinto, acompañados por responsables de las firmas Fomento y Lagares. Los dirigentes comprobaron el funcionamiento de los camiones de doble compartimento, preparados para recoger al mismo tiempo materia orgánica e inerte, lo que significará un recorte considerable en los gastos de transporte. Asimismo, vieron parte de la flota automovilística, que estará integrada por seis camiones, un vehículo para lavar contenedores, dos grúas y cuatro recolectores. Conocieron también las máquinas que se encargarán de triturar los desechos orgánicos.