Una carta repleta de deseos

M. J. M. RIBEIRA

BARBANZA

Las jugueterías barbanzanas agotaron hace más de un mes algunos artículos de ocio para los chiquillos

04 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los nervios se agarrotan en el estómago y los minutos no pasan esta noche. Mañana llegarán los Reyes Magos y los niños barbanzanos, como los del resto del mundo, aguardan sin paciencia su venida. Una visita que, previamente, ha provocado que de las estanterías de las jugueterías barbanzanas hayan volado literalmente algunos artículos. Como ocurre cada año por estas fechas, hay ciertos juguetes que están de moda, que son los elegidos por el grueso de los pequeños. Los artilugios relacionados con el pequeño mago Harry Potter, la muñeca de las mil caras, algunos complementos de los mellizos de Nenuco, como el cochecito, y una serie de dinosaurios son los que engrosan el contenido de las cartas de los chiquillos de la zona en el 2002. «No nos queda ni una sóla desde primeros de diciembre y eso que las recibimos en cuatro ocasiones», aseguraba hace unos días la regente de una juguetería ribeirense en alusión a la muñeca que cambia el rostro, cuyo coste es de unos 20,4 euros (3.400 pesetas). Pero no la había, ni la hay, en este establecimiento ni en los de otros municipios de la zona. En esta lista de objetos preferidos tienen mucho que ver la publicidad que aparece en los medios de comunicación, y por la que los niños se guían a la hora de escribir sus misivas a los Reyes Magos. «Sin duda», confirma una dependienta de un comercio barbanzano.