Más de 23.000 usuarios realizan cursos, talleres y ensayos en la Casa da Xuventude durante todo el año En el paisaje urbanístico de Noia sobresale una torre de Babel, un lugar en el que, en vez de confluir y confundirse los diferentes idiomas, lo que se mezclan son actividades de muy distinta naturaleza. El espacio en cuestión es la Casa da Xuventude, dependiente de la delegación provincial de Familia, que da cobijo a un sinfín de asociaciones que carecen de un local propio en el que poder dar rienda suelta a las variadas aficiones de sus integrantes. La necesidad de un inmueble de estas características queda patente al comprobar que, en lo que va de año, han sido 23.250 personas las que han hecho uso de esas aulas.
10 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La cifra de usuarios es la prueba más fiable de que la población noiesa precisa, y mucho, de unas instalaciones como las que ofrece, hoy por hoy, la Casa da Xuventude. Un edificio que suple la carencia de local propio que padece la mayoría de las entidades que funcionan en el municipio. Otros datos más específicos que reflejan la necesidad de mantener operativas las aulas de las que dispone el edificio, son los 366 jóvenes que participaron en los diferentes talleres temporales organizados durante el presente año. A éstos, habría que sumar los 2.135 vecinos que, de forma periódica, acuden a ensayos de los grupos o asociaciones a los que pertenecen. Las aficiones que practican abarcan desde la danza y música regionales hasta yoga, guitarra, flamenco, canto, teatro, bailes de salón, danza del vientre y pintura, entre otras tantas modalidades. Pero los servicios que ofrecen las dependencias de la Consellería de Familia van más allá del aprovechamiento de su espacio físico. El responsable del centro, Roberto Bejerano, atendió, hasta la fecha, novecientas peticiones de información, de las cuales 510 fueron formuladas por mujeres. Las consultas tienen que ver, por lo general, con las ayudas económicas a las que los colectivos pueden optar ante la Xunta de Galicia para llevar a cabo sus fines. También se interesan por las actividades que la Administración organiza en verano, especialmente por los campamentos y las estancias en albergues juveniles. A mayores, entre enero y el tiempo que ha transcurrido de diciembre la oficina tramitó la expedición de 145 carnés jóvenes, que permiten a sus titulares disfrutar de una serie de ventajas, sobre todo a la hora de desplazarse en determinados medios de locomoción. Por lo demás, cabe destacar que la Casa da Xuventude no actúa como mera receptora, sino que también promueve iniciativas propias.