Una fiesta muy deportiva

La Voz

BARBANZA

S. BALVÍS / S. A. / A. H.

COSAS DE LA GENTE

07 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

ANDRÉS DOMÍNGUEZ, responsable de Deportes de Pobra, no podía disimular lo contento que estaba. Una gran sonrisa de oreja a oreja delataba su estado de ánimo. Y no era para menos. La fiesta del deporte, que organizó el patronato, y que se celebró el jueves, fue un auténtico éxito. Más de mil chiquillos, así como el alcalde, Isaac Maceiras, disfrutaron de una jornada muy especial, en la que no faltaron premios y regalos. ANTONI ROS MARBÁ, actual director de la Real Filharmonía de Galicia, se quedó encantado el jueves al comprobar que en la iglesia de San Martiño de Noia no cogía ni un alfiler. Los bancos estaban abarrotados de amantes de la buena música que no quisieron perder la oportunidad de escuchar a una de las mejores orquestas gallegas. Destacaron la soprano Nuria Rial y el violinista Agustín León. Una auténtica delicia para los oídos. PILAR CAROU, gerente del cámping A Vouga, de Louro, volvió a confiar en la cantante pobrense Mar para su cena-espectáculo que se celebra esta noche. Sabe que así tiene el éxito asegurado, ya que sus clientes podrán degustar típicos productos de la ría, acompañados de una gran velada musical. TITO GUNDÍN es el culpable de que todo esté a punto en la tercera xuntanza de pescadores, que tiene lugar hoy en la playa de As Furnas, y que rematará con una gran comilona en el bar que tiene el mismo nombre que el arenal. En esta ocasión, hay inscritos más de cuarenta competidores. La prueba comienza a las ocho de la mañana con la toma del primer carajillo, antes de coger la caña, y acabará con el consabido almuerzo. MARISA RESÚA, responsable de Servicios Sociais de Rianxo, se enfrentó ayer a los pensionistas que se apuntaron a las excursiones del Imserso. En total, había 108 plazas para montones y montones de peticionarios. Al final, hubo sorteo y los agraciados podrán disfrutar de unas auténticas vacaciones en lugares donde veranea la jet-set, pero en invierno. Pasar unas semanitas al sol del Mediterráneo no está nada mal. ¡Menudo chollo!