Los 495 alumnos del colegio Salustiano Rey Eiras participan en un amplio proyecto formativo enmarcado en el programa Voz Natura De las paredes del colegio Salustiano Rey Eiras de Pobra pende el premio provincial del programa Voz Natura del año pasado. Un galardón con el que se reconoció la prolífica labor medioambiental que llevan realizando los 495 alumnos del colegio desde hace cuatro años, cuando entraron a formar parte de la iniciativa promovida por la Fundación Fernández Latorre. Pero los chiquillos y los profesores del centro educativo quieren superar este listón. Es por ello que añadirán nuevas tareas a su ya de por sí amplio proyecto y continuarán con el mantenimiento del invernadero y repoblando los montes cercanos, entre otras cosas.
13 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Reciclaje de pilas y cartón, elaboración de abono compost, siembra de semillas en un invernadero, plantación de árboles y flores y repoblaciones forestales. Estas son parte de las iniciativas que, un año más, pondrán en marcha los alumnos del Salustiano Rey Eiras. Pero los escolares cuidarán con especial mimo el invernadero, que ellos mismos levantaron en el patio del colegio. De este espacio salieron el año pasado los 2.400 ejemplares de pinos con los que repoblaron un terreno de A Curota. Este curso, volverán a hacer lo mismo en esta zona y también lo intentarán en una carballeira de Quintáns y en una parcela de Cabío, que fueron pasto de las llamas recientemente. Variedad de especies Pero el campo de batalla de los alumnos pobrenses abarca otros espacios, como el huerto escolar, donde plantaron naranjos y limoneros. En esta parcela recogieron el año pasado hermosas lechugas y lustrosos tomates que, si todo sale bien este curso, volverán a llevarse a casa, puesto que tienen intención de sembrarlos de nuevo. Los más pequeños del centro tendrán también su tarea. Ellos serán los encargados de plantar flores y especies como candias, que luego tendrán que cuidar y regar para poder verlas crecer. Otra de las áreas que abarca este amplio proyecto es el del reciclaje de cartón y pilas y la elaboración de abono con el que alimentar las plantas y los árboles. Asimismo, los profesores ahondarán en el estudio de la recogida selectiva de basuras y harán que los alumnos aprendan a reconocer los pájaros que anidan en el entorno.