Agentes adscritos al Servicio de Medio Ambiente Natural de la Consellería de Medio Ambiente acudieron a la explotación ganadera de Alborés y levantaron acta de lo sucedido. Por su parte, José Manuel Alvite anunció que no descarta exigir responsabilidades a la Administración por lo sucedido. Y es que los incidentes de Alborés no son los únicos que se han producido últimamente en el término municipal mazaricano. Numerosos vecinos de Eirón, otra parroquia de Mazaricos, constataron en la noche del martes la presencia de varios lobos merodeando por las aldeas. La consecuencia de la incursión de las alimañas en el entorno fue la aparición de varios cadáveres de ovejas que estaban parcialmente descuartizados. Los ataques de los lobos se están convirtiendo en una constante en el municipio y las pérdidas causadas por los cánidos son ya cuantiosas. El número de ovejas muertas en las garras de los lobos se cuenta ya por decenas y hace escasamente un mes, otra explotación ganadera de la parroquia de Baos también fue objeto del ataque de este animal que causó la muerte a uno de los mejores ejemplares de la granja. Por todo ello, los propietarios piden a la Xunta de Galicia la adopción de medidas o la compensación de los daños.