Conocidos actores como Miguel de Lira realizarán una parodia del programa Desde su origen, en 1989, la Festa do Porquiño se caracterizó no sólo por la degustación de lechón asado, sino por la realización de parodias y comedias teatrales. Los integrantes de la nueva cofradía organizadora no quieren echar la tradición por la borda y, este año, han reunido a un grupo de conocidos actores, que interpretará «O gran marrano», una versión del exitoso programa de televisión.
31 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Profesionales de la escena, como Miguel de Lira, más conocido como Currás, Tarasido, Belén da Creja o el cura Pico; afamados autores y directores teatrales como Xosé Agrelo; y técnicos en producción, sonido, vestuario y puesta en escena, se mezclarán mañana con aficionados al teatro de la comarca, aunque no por ello menos comediantes, en la escenificación teatral popular que los lariñenses ofrecerán a cuantos acudan a la celebración de A Festa do Porquiño. En la puesta en escena de esta parodia prima el buen hacer figurinista, aunque la improvisación, la disposición de recursos, la espontaneidad y lo ameno y divertido de los diálogos serán los elementos más significados, y que deberán dar a la escenificación el mérito esperado por la organización. Reparto de papeles Durante este semana, Miguel de Lira y Xosé Agrelo, acompañados de un selecto grupo de amantes del teatro y también de espontáneos de Lariño, ya idearon un pequeño guión y a la vez repartieron los papeles principales de la representación teatral, O gran marrano. El jueves pasado incluso se hizo un amago de ensayo general, aunque al ser la improvisación la protagonista de diálogos e incluso situaciones, nada tendrá que ver lo acontecido en la prueba con lo que mañana ocurrirá sobre el escenario, en presencia de las miles de personas que se espera que acudan a presenciar la obra. La presencia de los principales protagonistas de la serie televisiva Mareas Vivas en los papeles más destacados de la parodia O gran marrano, servirá de reclamo para muchos espectadores. De todas formas, quienes asistieron en otras ocasiones al teatro saben que los actores aficionados nada tienen que envidiar a los otros a la hora de divertir a la gente.