Sólo cuatro concellos barbanzanos poseen ordenanzas sobre el mantenimiento de propiedades privadas La ley no permite que uno pueda desentenderse del cuidado de una finca o de una vivienda en caso de abandonarlas. De todas formas, sólo cuatro de los concellos del área barbanzana cuentan con ordenanzas sobre el mantenimiento de terrenos e inmuebles en unas condiciones aceptables en cuanto a estética, salubridad y seguridad. Los otros municipios se rigen por la Lei do Solo gallega para evitar que se dejen edificios, solares y demás propiedades a la buena de Dios. Sólo que a veces no se aplica.
20 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.De los ayuntamientos que conforman el área barbanzana, únicamente Muros, Noia, Outes y Rianxo disponen de regulación referida a la conservación de edificaciones y fincas en un estado higiénico, seguro y estético dentro de los límites de la decencia. Aunque son las normativas muradana y rianxeira las que destacan en su preocupación por el aspecto del conjunto urbanístico. Sobre todo Rianxo, ya que la localidad ha iniciado, hace escasas fechas, una campaña para mejorar su faz. Precisamente, el ejecutivo de este Concello notificó la primavera pasada a dos vecinos su obligación de subsanar los inconvenientes que, desde el punto de vista de la higiene, la seguridad y el ornato público, causaban una vivienda abandonada y una finca con evidente falta de limpieza. Acondicionamiento En el acondicionamiento previsto se hace hincapié en las calles importantes o en las que sufren reformas del firme. Si una vivienda deshabitada está deteriorada, se han de tapiar puertas y ventanas, reparar la fachada, arrancar los hierbajos que pueda tener o darle una mano de pintura, si procede. Los demás concellos ofrecen casos semejantes. En Noia, hace dos meses, la Administración local emitió tres órdenes de ejecución para actuar sobre edificios en estado ruinoso; en Campo de Noia y también en el casco histórico. En Lousame está en curso una denuncia por un inmueble que presenta un claro peligro de derrumbe, y se tomarán las diligencias oportunas en cuanto el aparejador elabore el informe. En Ribeira, también se están tramitando dos expedientes para lograr la declaración de ruina parcial, o total, de unas construcciones, y obtener la orden de demolición. Normalmente, los mismos propietarios se dirigen al ayuntamiento para pedir el permiso de obras. Otras veces el ejecutivo local actúa de oficio, tras una observación de la policía o de los técnicos, o bien a raíz de una denuncia por parte de un vecino perjudicado. Lo más habitual son las protestas de vecinos por propiedades colindantes muy descuidadas, donde crece la maleza y se esconden animales indeseables. Además del peligro de incendio, la vegetación también transmite suciedad. Claro que puede haber otra causa. En Ribeira, el desprendimiento de elementos de un tejado en mal estado este invierno motivó la denuncia de los ciudadanos afectados por este accidente.