Luciano Fernández Martínez, concejal de Cultura de Santa Uxía y responsable de los festejos El concejal de Cultura ribeirense, Luciano Fernández, está que no para estos días en los que la mayoría de sus convecinos se dedican a pasear tranquilamente y disfrutar de lo que les ofrece el departamento del que es responsable, junto a la comisión de fiestas. Más que días de alegría, suponen, como él bien dice, jornadas de orgullo y satisfacción cuando todo sale a pedir de boca y los ciudadanos a los que se debe se divierten envueltos por el ambiente festivo de la ciudad de Santa Uxía. El domingo terminarán las celebraciones, para lo bueno y para lo malo, entre las que Fernández destaca el día del Carmen, que es mañana.
02 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El concejal de Cultura, Juventud y Deportes, Luciano Fernández, encuentra un hueco en su apretada agenda para charlar con calma sobre lo que suponen estas fechas. -Supongo que estos días del verano son para usted, prácticamente, los más ajetreados del año. -En Cultura no es fácil tener días no ajetreados. Porque a comienzo del año tenemos Navidades, y si te quieres tomar un descanso, ya tienes ahí Carnavales; luego, Semana Santa, y después, si me descuido, ya están las fiestas. Sí que es una delegación bonita y que te permite llegar al público, pero es laboriosa. En definitiva, estos cinco días son los más intensos, porque están cargados de actividades y trabajo. -¿Y cómo se las arreglan Cultura y la comisión de fiestas para organizarse? -Es difícil desligar la labor de unos y otros. Porque la comisión está apoyada por el Ayuntamiento a través de la concejalía, que elabora el programa. Pero en realidad, un sólo equipo humano es el que saca adelante las fiestas. Es un trabajo conjunto entre amigos. -¿Fue difícil conseguir actuaciones estrella de Coyote Dax y M-Clan? -Se apostó por cambiar la línea un poco y, en vez de contratar a gente consagrada, este año quisimos guiarnos por las listas de éxitos. Se debatió y se comentó en la calle sobre qué artistas se podrían tantear. Se barajaron nombres como La Oreja de Van Gogh o Raúl, pero algunos grupos exigen cobrar entrada y de momento no es ésta nuestra política. Hace mes y medio se concretó lo de Coyote-Dax, porque en cualquier pub que vayas no puedes estar mucho tiempo sin oír una canción suya. -Aunque ya han empezado, ¿qué espera que dén de sí estas fiestas? -Espero que la gente se divierta. Para eso se hace el programa, que creo que es acertado; y para los ciudadanos se invierte el dinero. Desde luego, las fiestas no son para ganar dinero, sino para perderlo y con él divertir a la gente. Y son de todo el pueblo; aunque nunca se pueda contentar a todos.