Conversión en un parador

La Voz

BARBANZA

Las aspiraciones de Jesús Alonso van mucho más allá de que el pazo de Goiáns engrose la lista de bienes municipales. Por su mente pasa actualmente una idea más ambiciosa. Si el grupo Eroski aceptara ceder el conjunto histórico a cambio de la recalificación, el Concello estudiaría la posibilidad de venderlo a una cadena hotelera para su conversión en parador de turismo. El regidor boirense incluso ha planteado esta alternativa a otros alcaldes de la comarca para conseguir su apoyo y, en principio, parece que el proyecto podría llegar a cuajar. Alonso Fernández argumenta que el Ayuntamiento «tiene que valorar en qué condiciones está el pazo y el coste que habrá que asumir para su mantenimiento». El mandatario es consciente de que sería difícil que las arcas municipales pudieran soportar estos gastos, por lo que es necesario buscar la mejor utilidad para el conjunto. Para que la inversión del Concello se reduzca a cero pesetas, el alcalde intentará incluir en el convenio urbanístico la restauración del caserío, que tendría que sufragar la cooperativa vasca, con lo que la entidad local sólo gestionaría su venta. Requisitos los cumple sobradamente, por lo que, si el cántaro no se rompe como ocurre en el cuento de la lechera, el pazo de Goiáns podría acabar convirtiéndose en establecimiento hotelero.