Unos veinte voluntarios de Cruz Roja de Noia son los que se encargan de atender las 24 horas del día el servicio de reparto y recogida de jeringuillas, con el que se pretende prevenir el contagio de enfermedades como el sida. De las estadísticas que remiten al plan comarcal se desprende que el pasado año realizaron un total de 1.324 intercambios. La experta Ana Aguiar comenta, al respecto, que se proponen mejorar este programa a través de la realización de «cursos de formación a los efectivos de Cruz Roja que distribuyen los inyectables y tratando de ser más exigentes con los usuarios, que muchas veces llevan bastantes más unidades de las que entregan usadas», concluyó Aguiar. Por lo que respecta a los colectivos de padres de alumnos, en 1999 empezaron a funcionar siete grupos que han quedado reducidos, en la actualidad, a cinco, lo que significa que son unas 350 personas las que resultan beneficiadas de esta actividad. Se reúnen semanalmente en los colegios Alejandro Rodríguez Cadarso y María Assumpta, de Noia; Ricardo Tobío, en Esteiro; y en los centros de Xuño y Baroña, en O Son. En el instituto de Outes, cuatro expertos impartieron charlas a los progenitores pero está aún pendiente la constitución de un foro estable. Los obradoiros puestos en marcha por la institución comarcal trataron sobre adopción de métodos seguros a la hora de establecer relaciones sexuales y sobre habilidades sociales -cuestiones como el reforzamiento de la autoestima-. En el primero de los talleres, dirigido a adolescentes de entre 16 y 18 años, las coordinadoras explicaron las peculiaridades de los diferentes métodos anticonceptivos a 41 estudiantes del Virxe do Mar. Los consejos sobre cómo reforzar el aprecio a uno mismo beneficiaron a 42 alumnos en 1999 y, en el presente curso, a 108, éstos últimos de Porto do Son y Lousame.