Eladio Cambeiro llegó el viernes con un inesperado tesoro a su casa. Llamó a su hijo Alfredo para comunicarle el hallazgo y para que le ayudase a descifrar el contenido de la carta, escrita en inglés. Y fue su propio familiar quien le animó a que contase el descubrimiento. Cambeiro narraba ayer que suele acudir a la playa casi a diario, aunque siempre lo hace después de temporales y cuando el viento y las mareas son proclives a traer algo a tierra. «Aquí chámaselle ir ás crebas, que consiste en saír na búsqueda do que arrastre a auga ata a terra, pois o mar non quere máis que o que lle pertence; o outro arróxao fora», apuntaba ayer. También comentó que durante su vida encontró varios objetos en la playa, pero que nunca había hallado un mensaje en una botella. Ahora está decidido a ponerse en contacto con el remitente.