«Castelao era dulce, guapo y bueno»

La Voz

BARBANZA

ALBERTO HEVIA LA ENTREVISTA Carlota Ordóñez, propietaria de Casa Feliciano, el bar en activo más antiguo de Rianxo

26 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Carlota Ordóñez regenta, a sus 82 años, uno de los locales más emblemáticos de Rianxo, Casa Feliciano, el bar en activo más antiguo de la villa, frente a la casa natal de Castelao. Carlota es la memoria viva de Rianxo. -¿Cómo era Rianxo en su juventud? -Había mucho analfabetismo. Los marineros llevaban a los rapaciños a trabajar con ellos y a la escuela no iba casi nadie. Cuando Castelao fue diputado en Madrid, consiguió dinero para construir 14 escuelas. -Háblenos de Castelao. -Él era muy amante de su tierra. Escribía y pintaba caricaturas de gente analfabeta. Residía en Pontevedra pero venía a dar conferencias a la Sociedad Cultural. Decía unas palabras muy bonitas; era dulce, guapo y bueno. Éramos como una familia; además de vecinos, éramos parientes lejanos. -¿Qué tal está de salud? -Voy tirando. Con los años que tengo no puedo hacer más que rezar hasta que Dios me lleve. En mi vida nunca me metí con nadie ni hablé mal a la gente. No tengo miedo a la muerte pero quiero ver a mis hijas casadas y con nietos. -Dicen que es usted una cocinera excepcional. -Fui Dolmen de Ouro en 1996 a la mejor cocinera, y, en 1971, el Ministerio de Turismo me concedió un Diploma a la calidad. Mamá también entendía de esto y yo saqué algunas recetas de los libros. Aún hoy estoy en la cocina y doy orientaciones a una hija. Algo tengo que hacer. Mis platos estrella son las almejas a la marinera, los chopitos a la cazuela, y la merluza y el rodaballo al estilo Feliciano. -Aquí se estrenó «La Rianxeira», ¿no? -Sí, sería en 1952. De Buenos Aires, llegó un disco de pizarra con la canción. El abuelo Feliciano puso un tocadiscos en el balcón para que la escucharan los que paseaban por la calle. La letra era de Suso Pinzas y la música, de Ángel Romero. -Esta casa fue perseguida durante la Dictadura. -Sí, por los falangistas. Aquí, en el piso de arriba, vivían los hermanos Insua, primos carnales de Castelao; los cogieron y los mataron cuando trataban de huir del país. Una vez nos multaron por cantar el himno gallego: quinientas pesetas al bar y otras tantas a los clientes. -Por aquí habrá pasado mucha gente, supongo. -Sí. Periodistas como Borobó o Luis del Olmo; políticos como Arzalluz y Ernest Lluch; ministros como Abel Caballero o Juan Alberto Belloch. Y muchos más: José Luis Cela Trulock, hermano del Nobel, el peluquero Llongueras, músicos, artistas...