Quintáns afirma que en caso de disolver la mancomunidad cada concello tendrá que asumir su responsabilidad El presidente de la Mancomunidade de Municipios Serra do Barbanza, Ramón Quintáns Vila, anunció ayer que convocará a los integrantes de la junta directiva para mantener un encuentro a finales de esta misma semana en el que se discutirá si disuelven o no la entidad, visto el rechazo de Rianxo a firmar el convenio para llevar a cabo el plan de residuos. El también alcalde sonense aseguró que si la institución desaparece «cada un dos concellos terá que asumir a responsabilidade que lle corresponde».
05 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.De momento, nadie quiere aventurar el futuro que le espera a Serra do Barbanza. El propio presidente de la entidad sostiene que «haberá que barallar tódalas alternativas posibles», constata. Eso se hará en la reunión del órgano rector que tiene previsto convocar para finales de esta semana. En dicho encuentro, someterá a votación si seguir manteniendo o no con vida la mancomunidad del compostaje. Quintáns Vila tiene claro que si la fumata anuncia sentencia de muerte «tódolos concellos que no seu día puxemos a andar esta institución teremos que asumir as nosas responsabilidades; non en van, existen uns acordos plenarios polos que se foron dando ata hoxe os pasos máis importantes», defiende el directivo. En el supuesto de que la vía elegida por la mayoría de los miembros de la junta ejecutiva sea la disolución, el camino se bifurcaría en dos direcciones, a juicio del presidente. Quintáns Vila apunta que «a partir desa decisión, podemos elexir entre negociar coa empresa Fomento a indemnización a pagar ou ben acudir directamente ós órganos xudiciais competentes». Pero, queda aún la segunda opción, la de salvar el cuello a la entidad, por la que se decantan algunos de los mandatarios miembros. Si se da esta circunstancia, es decir, si los votos a favor de la continuidad se imponen sobre la extinción de Serra do Barbanza, el alcalde sonense entiende que «son os concellos de Pobra, que acordou fai meses a saída, e o de Rianxo, que rexeita rubricar o contrato coa empresa, os que teñen que negociar e ver o que deciden facer», opina. En cuanto a la posibilidad de reducir provisionalmente los servicios para tratar de abaratar el coste del programa de residuos en tanto en cuanto no se incorporen otros ayuntamientos, fuentes de la firma Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) manifestaron días atrás que estarían dispuestos a aceptar esta alternativa. Eso sí, «siempre y cuando exista un compromiso de que en el futuro el canon retornará a los términos fijados inicialmente», puntualizan desde FCC. Aún así, las prestaciones de las que se habla no son las que más encarecen el plan.