El Concello obtuvo por convenio el 71% del suelo para abrir calles en A Cachada

ANA FERNÁNDEZ RIBEIRA

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

La oposición insistió en el «endeudamiento» municipal y votó en contra de las cuentas del 98 y el 99 La corporación de Boiro celebró el jueves un pleno inusualmente corto -45 minutos- en el que se aprobó otro lote de convenios con dueños de fincas de A Cachada para abrir las calles 4 y 18, método del que el Concello se ha valido para hacerse con el 71% de la superficie necesaria. El gobierno dio el visto bueno en solitario a las cuentas de 1998 y 1999, que la oposición rechazó al insistir en que el Ayuntamiento está al límite de endeudamiento. El ejecutivo insiste en que paga a los proveedores en un plazo de tres meses.

15 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El abundamiento en temas muy debatidos fue la nota general del pleno del jueves. El BNG volvió a abstenerse en la aprobación de convenios entre el Concello y particulares para la apertura de las dos nuevas calles por estar en contra «da maneira en que se artellan», dijo Luis Fajardo, quien también preguntó por el punto en que se halla la tramitación jurídica para expropiar el resto. Natalia Laíño, del PSOE, apuntó que hay un 30% de propietarios que no cedieron, «e os outros foron confundidos». A su juicio, debería ejecutarse antes el plan urbanístico «xa que o Concello di que pretende facelo, pero non hai un compromiso serio». El edil de Obras, Jorge González, negó que haya oscurantismo ya que «se habla de cantidades y precios de mercado». El Concello se ha hecho con 58 fincas -7.983 metros cuadrados- por convenio (el 71%) y dieciocho -3.217 metros- expropiando (el 28%). En otro punto, el gobierno aprobó las cuenta de 1998 y 1999. El nacionalista Xosé Deira insistió en que los presupuestos de ambos años «non tiveron en conta as necesidades municipais» y que «estamos no límite de endeudamento», que cifró en 880 millones (5,2 millones de euros). Manuel Velo criticó que se realizasen mandamientos extrajudiciales de pago, «o que demostra que fixeron compras sen capital». Jorge González señaló que se está pagando a los proveedores en un plazo de tres meses y que «non temos medo a unha auditoría, todo está ben feito».