El Hospital da Barbanza prevé superar los quinientos nacimientos en el segundo año de funcionamiento La crisis de natalidad no afecta a la comarca barbanzana, que dentro del contexto gallego parece seguir su propia dinámica en lo que a crecimiento vegetativo se refiere. Al contrario de lo que ocurre en otras áreas, en las que el número de nacimientos sigue una línea decreciente, en esta zona va en aumento y todo apunta a que si se mantiene la actual progresión, podría registrarse un «baby boom» de carácter local. En su segundo año de funcionamiento, el hospital comarcal prevé superar la cifra de quinientos alumbramientos, una previsión efectuada teniendo en cuenta los habidos y la cantidad de embarazadas.
01 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La sección de maternidad del Hospital Comarcal da Barbanza se ha convertido en una de las más dinámicas del centro sanitario, que constituye el punto de referencia para la población de los ayuntamientos de Pobra, Boiro, Ribeira, Rianxo y Porto do Son. En el primer año de funcionamiento del complejo médico, se atendieron un total de 401 partos, una cifra que, según las previsiones de la dirección, va a superarse este año. Y es que en la península barbanzana la maternidad no parece haber entrado en una época de recesión, sino de auge. Diariamente, el equipo sanitario atiende una media de 1,5 nacimientos, de los que hasta la fecha sólo uno ha sido doble, unas gemelas nacidas el pasado mes. Según explica la coordinadora del centro, Elena Durán, en diciembre de 1999 se produjo una auténtica avalancha de alumbramientos, más de cuarenta. Desde enero pasado ha habido cerca de cuatrocientos y, al ritmo actual, se registrarán más de quinientos cuando concluya el año en curso. El pronóstico de Elena Durán se fundamenta en el número de mujeres embarazadas que acuden a las clases de preparación que efectúa la comadrona y en los ficheros que poseen los ginecólogos. Otra diferencia con respecto a otras zonas gallegas es que las madres son chicas jóvenes cuyas edades oscilan entre los veinte y los veintiséis años. La doctora Elena Durán dice que ella misma se quedó muy sorprendida por este fenómeno. La profesional atribuye el hecho a que al tratarse de una zona costera, las mujeres se casan a temprana edad y tienen sus hijos al poco tiempo de contraer matrimonio, a diferencia de otros sitios.