COPA DO SAR La escuadra de Asados, que ganó el trofeo hace 25 años, se enfrentará al San Mamed, el vigente campeón Hace veinticinco años el Unión llegó por vez primera a la final de la Copa do Sar y se llevó el trofeo ante el Palmeira. Ahora, tiene la oportunidad de subir el segundo título a su palmarés. Tras eliminar al Atlético Fátima (3-1 en la ida y 1-1 en la vuelta), la escuadra de Asados se enfrentará al San Mamed, el vigente campeón, que ya reúne cuatro galardones. El encuentro se jugará el próximo domingo, pero el escenario lo decidirán los dos clubes conjuntamente con la delegación de Santiago. La entidad rianxeira propondrá que se celebre en el campo de Barraña, aunque también aceptaría que fuese en el de Valga.
10 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Deportivo Unión: Santi (Pablo, m. 87), Simón, Manu (Rafa, m. 15), Mario, Moares, Bernardo (Marcos, m. 85), Anxo, Eladio, Ángel (Escubi, m. 71), Chicho y Breogán. Árbitro: Joaquín Rivas, de Santiago. Sin problemas. Expulsó a un jugador del Fátima (m. 85) por escupir a Rafa. Goles: 1-0, m. 65: Mariscal; 1-1, m. 70: Breogán, desde el vértice del área, enganchó un remate cruzado que se coló por la escuadra contraria. El Unión ha alcanzado la final de la Copa do Sar por méritos propios. Tras ganar el primer envite de semifinales por 3-1, el equipo de Nito empató (1-1) en el de vuelta, que se disputó la tarde del domingo en el campo del Fátima. La escuadra de Asados también mereció ganar en el recinto de O Castiñeiriño. Tal como había anunciado el técnico, el elenco de Higinio Varela Nito salió a por el partido desde el principio y pudo dejarlo sentenciado en la primera parte. A lo largo de los primeros 45 minutos, siendo fiel a su estilo de tratar con gusto la pelota, el conjunto rianxeiro fabricó tres claras oportunidades. Chicho tuvo una, pero su globo sobre el portero salió por encima del larguero tras botar justo delante de la meta vacía. A los 32 minutos, una falta lanzada por Bernardo se estrelló contra el palo y, cuando faltaban tres minutos para el descanso, Breogán empotró un trallazo contra el travesaño. El discurso del Fátima no cambió en la reanudación. Falto de imaginación, siguió apelando al recurso del balonazo a la olla. Pero poco peligro creó, ya que en esta ocasión la defensa asandense estuvo, firme y segura. Después del 1-1, Escubi gozó de dos buenas posibilidades para marcar.