Las primeras hipótesis apuntan a que el incendio del garaje se originó por la combustión espontánea de un Mercedes
VILANOVA DE AROUSA
Los propietarios de los vehículos afectados, cuatro en total, esperan noticias de los peritos de sus aseguradoras
30 dic 2016 . Actualizado a las 13:08 h.Las primeras hipótesis, esbozadas por los bomberos, apuntan a que el incendio que ayer se registró en un garaje de la calle Rodrigo de Mendoza tuvo su origen en una combustión espontánea en uno de los vehículos estacionados en el párking, en concreto un Mercedes. Los daños registrados por este vehículo así parecen atestiguarlo. Estos datos desmontarían las sospechas de algunos vecinos que consideraban que el suceso podía haber sido provocado, toda vez que en varias ocasiones el garaje fue objeto de varios intentos de robo.
A los efectivos de emergencias que ayer acudieron a sofocar las llamas les llevó su tiempo apagar el fuego y ventilar las instalaciones.
«Foi un pouco complexo. O coche estaba ao fondo do garaxe, que ten o teito bastante baixo e colleu moita temperatura», explican los bomberos. Finalmente, y gracias a su intervención, solo se vieron afectados, además del Mercedes, los tres vehículos situados más cerca de este. El resto, que fueron saliendo del garaje a primera hora de la tarde, aparecían cubiertos por una gruesa capa de hollín. «Limpalos vai custar o seu», comentaban los vecinos.
La mayoría de los residentes en los edificios salieron de sus casas en cuanto tomaron conciencia de lo que ocurría. Algunos se enteraron de que algo pasaba cuando recibieron llamadas de amigos y familiares. «A mi me dijeron que estaban los bomberos fuera. No me había enterado, y eso que mi ventana está encima de la puerta del garaje», comentaba uno. Otro, Alberto, asegura que descubrió lo que pasaba cuando su mujer salió para trabajar y se encontró el pasillo lleno de humo. «Bajamos y fuimos llamando a los timbres para avisar a la gente».
Y es que la humareda llegó hasta los últimos pisos de los tres inmuebles que comparten garaje, presumiblemente a través del hueco del ascensor. Uno de los vecinos, que no pudo dejar su casa debido a su estado de salud, se quedó dentro, pero los bomberos cubrieron las rendijas por las que podían entrar los gases.
Los afectados están pendientes, ahora, del ir y venir de los peritos, y de lo que les digan sus seguros. Ayer, algunos de ellos afrontaban problemas inesperados. Era el caso de Rocío, que esperaba nerviosa noticias de su coche. «Justo hoy me llamaron para trabajar en una conservera en Caldas. Tengo que mirar como hago», señalaba.
Sucesión de llamadas
Mientras ella y sus vecinos intentaban recuperar la normalidad, los bomberos siguieron trabajando. Porque pasadas las tres de la tarde comenzó a arder un coche que circulaba por las inmediaciones del Parque de Dona Concha (Vilaxoán). La tarde no fue mucho más tranquila. A filo de las seis, los bomberos de Ribadumia tuvieron que salir hacia Meaño, mientras que los de Vilagarcía eran reclamados desde Vilanova. En el primero de los casos tuvieron poco trabajo: había ardido la chimenea de la cocina de una churrasquería, pero el personal del local había reaccionado tan bien que a penas les quedó más que hacer que ventilar y comprobar que no hubiese gases. En Vilanova, sin embargo, las cosas se complicaron algo más: ardía una contrucción anexa a una vivienda del lugar de O Cruceiro (András). La estructura y todo lo que guardaba acabó devastado por las llamas, si bien estas no llegaron a la vivienda principal.