«Montoro no vale para alcalde»

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

VILANOVA DE AROUSA

Apaga el móvil por la calle y dice que puede atender en una mañana a cuarenta vecinos

17 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Al primer intento no pudo ser porque se había marchado a la Mancomunidad. Una hora más tarde, el balbordo que se escucha en el recibidor del concello de Vilanova invita al optimismo. En la antesala de su despacho se acumula la gente. Él atiende al teléfono y lee mientras unos documentos que más tarde firmará. «En una mañana puede atender a cuarenta vecinos», dice Gonzalo Durán (Vilanova, 1962).

-¿A cuántas elecciones se ha presentado?

-(Cuenta entre susurros). Es la séptima vez que me presento, pero la primera estuvimos en la oposición, eh.

-¿Y con la misma ilusión que la primera vez?

-¿Sinceramente? Pues, no. Más que la primera vez. La primera vez fue a toda prisa porque no había lista aquí y no sabía si sería cosa de unos meses o de un año. La segunda ya fue con mucha ilusión y ganamos, pero esta no es en la que menos ilusión tengo. Más atrás... Ahora me apetece.

-¿Qué ha cambiado de aquel Gonzalo Durán a este?

-La experiencia. Hay que reivindicar la experiencia. Por ejemplo, el de Ciudadanos cuando dijo aquello de la gente joven... Yo me considero joven porque tengo 52 años pero la experiencia enseña mucho. Siempre digo que los alcaldes jóvenes que empiezan deberían tener una ayuda de los partidos porque se evitaría mucho autoaprendizaje con error.

-Lo que sí han cambiado son sus rivales. ¿Lleva la cuenta?

-La puedo llevar. Creo que por lo menos en el PSOE uno, dos, tres... este es el quinto candidato. No. El sexto si contamos que cuando ganamos el alcalde era del PSOE.

-Por cambiar, hasta va a cambiar de alcalde vecino, con el que había una relación de amor-odio...

-No, no es amor-odio. Políticamente somos rivales, pero es una persona con el que, micrófonos fuera, se podía hablar con sensatez. Siempre nos caímos bien y nos llevamos bien. Manolo es una persona razonable.

-Hablando de partidos, nunca ha tenido reparo en cantarle las cuarenta a quien hiciera falta.

-Tengo unas ideas y milito en un partido, pero el cargo que juro es el de defender los intereses de nuestro municipio. Tengo un concepto más anglosajón. Yo no respondo ante el PP, respondo ante mis vecinos. Tal vez, el fallo de los partidos es que deberían escucharnos más a los alcaldes. Habríamos evitado algún disgusto gordo por alguna medida que se ha tomado que no habría tomado un alcalde. Montoro no vale para alcalde. No sabe lo que es la sensibilidad social.

-¿Nunca le ha apetecido buscar un cargo más institucional y apartarse de la alcaldía?

-Nunca. Cuando a Villanueva (sic) le correspondió la Diputación no quise ir, mandamos a José Juan. No tengo ambición y en el partido lo saben.

-¿Y fecha de caducidad?

-Mientras haya proyectos, me guste y me lo esté pasando bien no tengo problema en seguir. La gente no se corta. De casa aquí paro cinco veces, a los cinco primeros los atiendo en la calle.

-O sea, que lo del móvil por la calle no le va.

-No. Apago el móvil y hablo con la gente. Tengo una ventaja: puedo atender en una mañana a cuarenta personas.

-¿Qué proyectos quedan por ahí?

-Muchos, pero las grandes inversiones ya están cubiertas. Lo que hay que hacer es mejorar las zonas comunes. El matiz social. Crear pueblo. Nos falta solo la piscina y se acabó.

gonzalo durán candidato del pp a la alcaldía de vilanova

Un consejo de Garrido

«Es un reloj mecánico. No quiero que tenga pilas, ni digital ni nada. Lleva conmigo más que yo en la alcaldía. Le pregunté a un amigo, a Juan Antonio Garrido. Le dije que quería un reloj bueno, pero no el que usaban los narcos. Tenía toda la razón del mundo el bueno de Juan Antonio. Sigue conmigo, carga con la muñeca durante el día y no gasto en pilas».

Un zapato, zapatón

«Es cómodo y bueno para andar por el rural. Es un zapato, zapatón. Funcho creo que se llama. No lo puse para hoy, eh».