La Administración británica sopesa la colaboración con el cementerio inglés
VILAGARCÍA DE AROUSA
La cónsul encargada de este tipo de recintos visitó Vilagarcía esta semana
20 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.En 1910, el vicecónsul británico en O Carril, Reginal Carmeron-Waler, impulsó la creación de un cementerio para sus propios ciudadanos. Nada extraño, por cuanto la Armada inglesa del Mediterráneo invernaba en la ría de Arousa desde hacía décadas. No era extraño que algún miembro de aquellas tripulaciones perdiese la vida en Galicia, normalmente bajo el credo protestante. Así que un camposanto reservado tenía todo el sentido. Así se demostró con el naufragio del buque Serpent o el del vapor SS Alnwink Castle, hundido a pocas millas de Cariño al ser torpedeado por un submarino alemán en la Primera Guerra Mundial. Más de un siglo después de su fundación, la Administración británica parece dispuesta a correr con parte de su mantenimiento.
La cónsul honoraria del Reino Unido, María García de la Concha, y el responsable de horticultura de la Commonwealth War Graves Comision (CWGC), Steven Arnold, visitaron ayer el recinto de Rubiáns en compañía de la teniente de alcalde de Vilagarcía, la socialista Tania García, el concejal de Obras, José María González, y la responsable del servicio municipal de Parques e Xardíns, Dolores Barreiro.
El encuentro sirvió, entre otras cuestiones, para que la comitiva comprobase el estado real en el que se encuentra el camposanto y se hiciese una idea de las actuaciones que merece su correcta conservación. Sus zonas verdes, cuyo mantenimiento recae sobre el Concello de Vilagarcía, se hallan en un razonable buen estado, algo que convenció a los responsables de ambas Administraciones de la conveniencia de llevar a cabo una limpieza en profundidad de las lápidas y de las cruces de piedra que configuran los enterramientos.
El objetivo de la intervención es eliminar los líquenes y el musgo que crecen sobre ellas y garantizar, de esta forma, una perfecta lectura de los nombres de los marineros de la Royal Navy que están inscritos en ellas. Aunque todavía no está catalogado como elemento protegido dentro del Plan Xeral de Ordenación Municipal, Tania García sugirió que los trabajos a desarrollar sean ejecutados por personal cualificado en esta clase de intervenciones. Teniendo en cuenta el desconocimiento de los representantes británicos en la materia, la teniente de alcalde ofreció al colaboración del Concello, que contactará con la restauradora Iria López. La misma que ha dirigido, por ejemplo, la recuperación del cruceiro de O Carril que Castelao incluyó e ilustró en su estudio canónico As cruces de pedra na Galiza.
La visita de esta semana se enmarca en la serie de encuentros periódicos que la comisión encargada de la conservación de los cementerios británicos lleva a cabo en instalaciones como las de Vilagarcía y otros puntos similares tanto en territorio gallego y español como en Portugal. Por lo que respecta a la capital arousana, el puñado de sepulturas que conserva el camposanto estuvieron a punto de ser convertidas en territorio español hace nueve años. No fue así.