La Policía Local de Vilagarcía se pone seria con los locales de ocio

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

La Policía Local de Vilagarcía durante un operativo nocturno.
La Policía Local de Vilagarcía durante un operativo nocturno. MARTINA MISER

Denuncian a un establecimiento de O Castro que no aportó ni licencia ni seguro

13 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El deseo de disfrutar de la noche es legítimo. El de descansar y reponer fuerzas, es un derecho. Conciliar una cosa y otra, un objetivo difícil de alcanzar, una fuente de problemas constante, un quebradero de cabeza para todas las partes implicadas. En este contexto, aplicar la norma se antoja la única solución válida, y a eso se está dedicando la Policía Local de Vilagarcía, que ha puesto en marcha una campaña de revisión de los locales de ocio para asegurarse que cumplen con las exigencias que dicta la ley. Fruto de dicha campaña de control, la semana arranca con una denuncia formalizada contra un local de la zona de O Castro que, durante la inspección que le fue realizada, no aportó la documentación requerida.

Según explica la Policía Local, en dicho establecimiento se detectaron «numerosas irregularidades» que ahora están siendo analizadas por los servicios técnicos y jurídicos del Concello, que deberán determinar los próximos pasos a seguir en este procedimiento. El Concello de Vilagarcía ha informado de que ese estudio al que están siendo sometidos los hechos podría derivar «unha sanción pecunaria e incluso no peche do local de xeito temporal».

En este caso de O Castro, los agentes comprobaron que el establecimiento «carecía de licenza á vista, como é preceptivo». Además, pudieron comprobar que en el local se realiza la venta de vapeadores «sen autorización»; que hay una máquina tragaperras «sen a careteleira obrigatoria» y que los extintores de incendios «están caducados dende o 2018». Por si este listado de irregularidades no fuese suficiente, el responsable del negocio hizo crecer el problema al que se enfrentaba: no solo no presentó la licencia de apertura y la póliza de seguro, sino que se negó a que continuase la inspección, «algo especialmente sancionado pola Lei de Espectáculos Públicos».

Esta denuncia se produce en el contexto de una campaña emprendida hace semanas por la Policía Local y que ya ha provocado la apertura de expedientes e incluso el precinto de algunos establecimientos, algunos auténticos referentes en su momento de la hostelería local.

Al respecto de dicha cuestión, el gobierno que encabeza el socialista Alberto Varela ha querido hacer un llamamiento a los representantes del sector «para que cumpran coas normas e respecten os dereitos dos veciños ao descanso, pero tamén os do seus clientes como consumidores que son». Ravella, explica el ejecutivo local a través de un comunicado enviado a los medios, «recoñece a importante labor da hostalaría no dinamismo económico da cidade», pero ese argumento no vale para justificarlo todo.

No solo eso: el gobierno local también «admite que unha inmensa maioría dos empresarios cumpre» la normativa en vigor en su sector. «Pero precisamente por iso, é necesario que esa minoría que non o fai saiba que saltarse os horarios, o exceso de ruído ou de aforo, ou como neste caso, ter extintores sen renovar, trae consecuencias». No hacerlo, sería dar a quienes no están actuando de forma correcta una ventaja con respecto a quienes sí lo hacen.

Es decir. El gobierno local quiere lanzar un mensaje de tranquilidad a la inmensa mayoría del sector que cumple las normas: «Os que deben preocuparse polas inspeccións son os que non cumpren», señalan en el comunicado hecho público este lunes.