Decálogo para coger setas y disfrutar de su cocina con plena seguridad

Serxio González Souto
SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

Carlos Puga, presidente de la asociación A Cantarela de Vilagarcía
Carlos Puga, presidente de la asociación A Cantarela de Vilagarcía MARTINA MISER

La asociación A Cantarela ofrece desde Vilagarcía un servicio gratuito de identificación de hongos

03 nov 2025 . Actualizado a las 21:25 h.

La llegada de la lluvia y la demora de temperaturas excesivamente bajas han dado inicio, por fin, a la temporada por excelencia para la recogida de uno de los más sabrosos manjares que ofrecen los prados y bosques en Galicia: las setas y hongos cuyo disfrute constituye el propósito central de la asociación A Cantarela, una de las entidades imprescindibles que animan la vida colectiva en Vilagarcía. Con su programación ya en marcha, el colectivo acaba de editar un folleto en el que repasa los hitos de su Outono Micolóxico al tiempo que proporciona un decálogo esencial para asomarse a esta saludable práctica con totales garantías.

El manual comienza recomendando la utilización de una cesta de mimbre o un recipiente permeable abierto por su parte superior, que proporcione a las setas una buena ventilación. Las bolsas de plástico están proscritas.

Una vez frente al ejemplar deseado, es preciso arrancarlo con cuidado, o bien cortarlo por el pie con una navaja. Limpiarlo en el propio campo facilitará la dispersión de las esporas.

Nada de coger setas cerca de carreteras, puntos de vertido de residuos o lugares en los que existan emanaciones de gases o pesticidas. Una cosa, por cierto, es recogerlas para cocinarlas y otra distinta hacerlo para estudiar el ejemplar en cuestión. Es conveniente colocarlos en recipientes distintos. Lo que jamás debe hacerse es destruir un hongo, por mucho que se desconozca o incluso se haya identificado como venenoso, pues todos ellos cumplen una función ecológica. Tampoco es cuestión de recoger más de los que se van a consumir ni, por supuesto, los pequeños o aquellos que estén envejecidos.

En la cesta, el sombrero ha de situarse hacia abajo para no manchar de tierra el himenio (la parte inferior del chapeu, donde se sitúan las esporas). El último consejo es, tal vez, el más importante: ante la duda, ni se les ocurra comerlas. Por si las moscas, A Cantarela ofrece cada lunes, hasta diciembre, un servicio gratuito de identificación de setas. En su sede, Rosalía de Castro, 24, 2º piso, de siete a ocho de la tarde.