El BNG le echa un cable a Alberto Varela

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

VILAGARCÍA DE AROUSA

MONICA IRAGO

Aunque rechazaron los presupuestos, los nacionalistas y la ausencia de Fajardo facilitan a Ravella la modificación que pone en sus manos 1,2 millones para invertir

29 ene 2016 . Actualizado a las 05:10 h.

O mucho cambian las cosas o el gobierno socialista de la ciudad solo tiene un posible asidero en el mapa político de Vilagarcía a la hora de buscar alianzas. Ese agarre lleva las siglas del BNG y de momento tan solo funciona a medias, amén de que tampoco garantiza al equipo de Alberto Varela esa mayoría absoluta cifrada en once concejales. En el seno de la formación nacionalista existe una amplia desconfianza hacia cualquier confluencia con el PSOE. Aun así, el grupo que lidera Xabier Ríos optó ayer por echar un cable al PSOE. Con sus dos votos y la ausencia de Juan Fajardo -que curiosamente explotó mucho más el PP que la propia Esquerda Unida- Ravella pudo sacar adelante una modificación que reunirá 1,2 millones de euros de remanentes que se arrastran desde el 2004 y ahora podrán ser invertidos. Eso sí, el Bloque se mantuvo firme en el rechazo a los presupuestos.

A la izquierda nadie parece dispuesto a ponerle las cosas fáciles al PSOE, ni siquiera el BNG. Somos Maioría y EU se mostraron favorables a que, de entre las inversiones que se ejecutarán a cargo de esa modificación, se votasen por separado la reforma del gimnasio de Rubiáns, la fase pendiente de la plaza de abastos o la reactivación de la revisión del PXOM. En caso contrario, apoyar el punto supondría «meter unha indefinición de proxectos no mesmo saco», en palabras del esquerdista Jesús López.

A la derecha el panorama no mejora. Todo lo contrario. Para Tomás Fole, que los socialistas subrayen la necesidad del pabellón de Rubiáns constituye un «chantaje» para obtener el respaldo del pleno porque, en realidad, «si querían haberl blindado esas obras deberían haberlas reflejado en el capítulo de inversiones de los presupuestos». El portavoz conservador acusó a Ravella de desatender sus obligaciones plurianuales. «Si se rechaza esa modificación tendrían que rehacer sus cuentas», alegó Fole, que se encontró con una respuesta sencilla de Tania García: «Esta fórmula permite dispoñer dos cartos moito antes que se é necesario recorrer a un crédito».

Así se llegó a los presupuestos. Todo de acuerdo con el guión. Ni cambio de fondo ni diálogo, alegó la zurda. Falta palabra, repuso la diestra, acusando a Varela de vulnerar el pacto organizativo que firmó en septiembre. «Si no le gusta, se lo come», espetó Fole. «Temos tres orzamentos por diante, espero que pasada a resaca das xerais e das eleccións autonómicas deste ano, todos nos centremos onde estamos, en Vilagarcía, non en Madrid nin en Santiago», concluyó el alcalde. Fue así como la oposición tumbó las cuentas, que serán aprobadas el lunes en junta de gobierno.