Las hojas y las ramas caídas de los árboles atascaron las alcantarillas y provocaron inundaciones en Vilagarcía y en Valga; también se desprendieron tejas en edificios
06 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Arousa lleva dos días bajo los efectos de un fuerte temporal que afortunadamente no dio lugar a ningún suceso grave, pero que sí trastocó las rutinas con vientos intensos que se conjuraron con fuertes lluvias, lo que complicó la circulación, dio lugar a algunos accidentes y anegó por la mañana, cuando cayó más agua, las calles del centro de Vilagarcía y de algunas zonas de Valga, las dos localidades más propensas a las inundaciones.
Como las horas en las que más llovió no coincidieron con la pleamar, las aguas no tardaron en regresar a su cauce. De hecho, más que por la cantidad de agua caída, las inundaciones se registraron por la obstrucción de las alcantarillas, a causa de las ramas y las hojas caídas de los árboles, un fenómeno que se acrecienta en los meses de otoño y que obligó a los servicios de emergencias a levantar las tapas para que el agua pudiese evacuarse. Con todo, los vecinos de Rey Daviña, de Matosinhos y de O Piñeiriño miraban al cielo rogando para que el aguacero amainase.
El viento alcanzó los 90 kilómetros por hora y se recogieron en torno a 35 litros por metro cuadrado; 90 si se tiene en cuenta lo acumulado del día anterior.
Además de las inundaciones registradas en el centro de Vilagarcía y en puntos de Valga, como la PO-548 o el entorno del centro médico de Baño, los equipos de emergencias tuvieron que retirar con el camión escalera varias tejas que corrían el riesgo de desprenderse, como ocurrió al mediodía en un inmueble de Vista Alegre, que se sumó a otros edificios que el domingo registraron el mismo problema.
Accidente de tráfico
El estado de las carreteras pudo ser también la causa de un accidente que se registró por la mañana en la circunvalación del puerto y en el que se vieron involucrados cuatro coches; una persona resultó herida y tuvo que ser trasladada al Hospital do Salnés.
También en O Grove los servicios de emergencias permanecieron atentos a los vientos, y de hecho, en la noche del domingo se decidió reforzar la carpa de degustación de la Festa do Marisco por temor a que saliese volando. Aunque es una estructura resistentes preparada para acoger durante diez días a los miles de personas que pasan por el recinto, los laterales no están anclados al suelo, y ante el temor de que la lona hiciese efecto globo y pudiese arrastrar la carpa, se reforzó con barras laterales.
Hoy todavía habrá lluvia, pero en principio, el temporal amainará a su paso por la comarca, aunque MeteoGalicia todavía mantiene la alerta amarilla en toda la costa.