El municipio celebró el Día do Maior con un curioso encuentro musical
02 oct 2015 . Actualizado a las 05:05 h.Los mayores que cada día acuden al centro de día de Valga tienen una agenda de lo más ajetreada. Cuando no están participando en alguna de las actividades organizadas por el Concello, reciben la visita de escolares de la comarca que quieren compartir con ellos historias, lecturas o incluso olimpiadas. Y si no toca visita escolar, los responsables de estas instalaciones se las ingenian para llenar de diversión las horas. Ayer era un día especial. Se celebraba el Día do Maior. Y para que la fecha no pasase desapercibida, se organizó un encuentro de «tunas maiores».
A los de Valga les tocó, en esta ocasión, oficiar como anfitriones a los participantes llegados desde los centros de día de Rois, Boiro y Portas. Entre las once de la mañana y la una de la tarde, las agrupaciones fueron rotando sobre el escenario del auditorio de Cordeiro. En el espectáculo faltaron los brincos que tanto éxito tienen en las actuaciones de estos grupos, pero sobró el buen humor y sobraron las canciones, convenientemente apuntadas para que nadie perdiese el hilo. Con la ayuda del personal de los respectivos centros de día, los mayores se acomodaron bien en sus sillas y afinaron las voces. No faltó a la cita ni José Burés, que con sus noventa y tantos años a bordo no se quiso perder la fiesta. Y es que, ya lo saben, el secreto de una larga vida es exprimir cada minuto.
El grupo de teatro del Cemuma de Catoira presenta su primera obra en el multiusos
La tuna será también protagonista en la obra de teatro que mañana estrena el grupo de teatro del Centro municipal do maior de Catoira. La cita con la pieza Ai Dios mío, hora pro nobis será a las 20.30 horas en las instalaciones del auditorio. La entrada para ver esta representación es gratuita hasta llenar el patio de butacas.
Cuenta Fátima Rey, responsable de este grupo de teatro veterano, que los actores están «moi nerviosos» e impacientes por encontrarse cara a cara con el público. Ayer se celebró el primer ensayo general, y hoy toca dar el último repaso a la pieza antes de que se produzca el estreno.
La historia elegida para llevar a escena es una comedia de enredos. Arranca la aventura así: una tuna se cuela en un tranquilo monasterio pensando que allí se está celebrando una fiesta. Para conocer el final, no tienen más que acercarse al multiusos de Catoira mañana por la tarde.