Lecciones de cricket con un profesor de Durham

VALGA

Seguro que, si se lo paran a pensar, se les ocurren unas cuantas cosas con marcado sabor británico. Valgan algunos ejemplos: el Big-Ben, los emparedados de pepino, el te de las cinco, los tocados imposibles y el cricket. En el instituto de Valga, la comunidad educativa ha elegido precisamente esa disciplina deportiva como plataforma para lanzar a los estudiantes al conocimiento de la cultura de un país que tenemos ahí al lado, al otro lado del mar.

Un profesor de lujo

El torneo de cricket es una de las actividades organizadas por el instituto dentro de la Semana das Liguas e das Culturas. Y parece estar cosechando un gran éxito. Nos cuentan desde el centro que son muchos los alumnos que acuden cada recreo al pabellón para probar suerte con los palos o, simplemente, para disfrutar de un espectáculo que no es frecuente por estas latitudes. Del éxito que está teniendo esta actividad tiene parte de culpa Matthew Campbell, el lector de inglés que durante el curso ayuda a los estudiantes a mejorar su pronunciación.

Con palos importados

El lector de inglés, natural de Durham, se ha traído de su país el bate con el que está haciendo las demostraciones de cricket ante los alumnos a los que a diario se enfrenta en las aulas. Hoy seguro que su demostración tendrá más público del habitual. Y es que esta es la jornada reservada para que los profesores demuestren sus capacidades deportivas. Y ya se sabe, en esas situaciones, los alumnos no suelen faltar para seguir atentamente el espectáculo y pasar facturas pendientes. Y de eso no se salva ni una comunidad aparentemente bien avenida como la de Valga.

Leyendo poesía

El próximo martes el torneo de cricket ya habrá terminado. Ya se sabrá si el deporte tiene o no futuro en las tierras de la Bella Otero. Para entonces, se ha organizado otra actividad: la lectura del poema If, de Rudyard Kipling. La lectura ha sido organizada por Matthew Campbell y por Marie-France Mayán, responsable de las Seccións Bilingües del instituto. Pero esa lectura no sería posible sin la colaboración del resto de profesores y alumnos que forman parte de ese programa. En fin. Que si toda la comunidad educativa no se mojase, en Valga no se jugaría al criket.