En directo | Visita a las obras de la senda fluvial de Catoira No será hasta septiembre cuando acaben los trabajos, pero los políticos no quisieron esperar. Ayer vislumbraron lo que será una placentera caminata a orillas del Ulla
07 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a obra permanecerá más allá de las elecciones pero no es cuestión de desaprovechar la ocasión que ofrece hacerse una foto a las puertas de la campaña de una de las actuaciones de las que el alcalde de Catoira, Alberto García, se siente más satisfecho: el paseo fluvial del Ulla, desde As Torres hasta el límite con Valga. De modo que el regidor convocó ayer a los medios de comunicación para visitar los trabajos, acompañado por el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, y por la jefa provincial de Costas, Cristina de Paz. «La obra va muy bien», indicó el subdelegado nada más empezar el recorrido. Cuarenta minutos después y en el otro extremo del trazado corroboró sus impresiones iniciales. «Merece la pena», señaló. Fernández y la comitiva tuvieron que calzarse las botas de goma para sortear un terreno que aún ofrece muchos obstáculos al paseante. De momento sólo se ha colocado adoquín y pasarelas de madera en el tramo inicial del paseo. A los cinco minutos de caminata ya se hace necesario pisar por terreno conquistado por el río, entre juncos y barrizales. Pero lo que ayer fue difícil de andar, al cabo de unos meses se convertirá en un cómodo paseo que permitirá descubrir un hermoso paraje natural de la parroquia de Oeste en el que se mezclan bosque y marismas. «Oíde como cantan os paxaros», observaba ayer el alcalde. Una caminata que bordea el Ulla en su curso bajo hacia Valga y que deja a su derecha «la banda de Laíño» que escribiera Rosalía de Castro. A lo largo de sus 1,7 kilómetros de largo, el paseo ofrecerá también la oportunidad de realizar un circuito deportivo que va a instalar el Concello y de relajarse en los espacios de descanso dotados de bancos y mesas. La obra se completa con un pantalán situado al pie de As Torres de Oeste que servirá para que atraquen los barcos: los primeros pilotes ya están instalados y la previsión es que esté operativo este mismo mes. El proyecto completo tendrá que esperar algo más. La obra debería estar rematada en junio pero surgieron complicaciones con el deslinde y eso provocará que se demore hasta septiembre. De todos modos, los tramos terminados ya se podrán disfrutar este mismo verano. Al final del paseo se habilitará un aparcamiento al que se podrá acceder desde A Balastreira, por la carretera que cruza la vía y que, como tantas otras en esta zona, conviven día a día con el peligro que representa el paso del tren. Delfín Fernández tuvo ayer ocasión de comprobarlo. Quizá cuando vuelva para inaugurar la obra, el paso a nivel será un poco más seguro y pueda anunciar la continuidad de la senda fluvial hacia la playa de Vilarello. De momento está en fase de proyecto.